Este lugar pretende divulgar la obra grabada en linóleo de Pablo Picasso desde un punto de vista didáctico al mismo tiempo que riguroso

miércoles, 11 de abril de 2012

Las estampas cerámicas de Picasso

Les estampes cerámiques de Picasso, ese es el título de un escrito de Georges Ramié publicado en diciembre de 1973 en un catálogo para la exposición de obra grabada cerámica realizada en Aviñón el mismo año del fallecimiento del maestro. En ella se mostraba una parte de la colección del matrimonio Ramié y se reivindicaba la labor cerámica de Picasso, no solo en sus piezas únicas, sino en las ediciones realizadas a partir de ellas (como anécdota, el librito está impreso en la Imprimerie Arnéra). Aunque Ramié intenta resumir las décadas de actividad del maestro al mismo tiempo que glosa las técnicas utilizadas y su relación con la historia del arte, dedica algún párrafo específicamente a hablar de las relaciones entre linóleo y arcilla. 

En otra vuelta de tuerca más a los procedimientos artísticos a la manera de Picasso, se van a realizar tiradas de las planchas de linóleo no ya sobre el soporte papel sino sobre arcilla. Entre la plancha original y la edición cerámica se realiza un molde de yeso para la tirada, un negativo, por lo que el producto final, al contrario que la estampa sobre papel, reproducirá fielmente la matriz, sin inversiones, y como homenaje indiscutible al proceso de grabado se recubrirá su superficie con un engobe negro semejante al efecto del entintado original.

Se pueden distinguir dos fases. En 1964 se van a editar siete planchas, matrices realizadas en 1962 editadas en papel por la Galería Louise Leiris en 1963 y que en esta ocasión son contramoldeadas en arcilla roja con la superficie cubierta de engobe negro (algunas serán tiradas en arcilla blanca); en 1968 continúa esta práctica, pasando a la arcilla tres matrices: una plancha realizada en 1966 y otras dos de 1968, todas con tirada además sobre papel.

La novedad se producirá en 1969, cuando el artista grabará sobre unas planchas de linóleo las cuales nunca tendrán tiradas sobre papel, especialmente pensadas para ser seriadas en cerámica, y la mayoría de ellas, además de ser pasadas a la arcilla roja con el engobe negro, también serán editadas en series variadas con engobes y óxidos de colores bajo una cubierta parcial y con una pátina. Podemos encontrarnos con diecinueve trabajos con tres ediciones diferentes en la mayoría de los casos (uno presenta cuatro variaciones). Mosqueteros, rostros barbados, animales, soles, juegos con la geometría del marco se nos ofrecen en formato cuadrado (con la salvedad del rectangular Pequeño Sol), luciendo una gran simplicidad en la tirada de arcilla roja y engobe negro y unas libérrimas pinceladas en las versiones cromáticas. Picasso, a sus ochenta y ocho años, continúa siendo Picasso.

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